¡Gracias, Zapatero! ¡Gracias, ZP!
Zapatero inició su campaña por el “si” al Estatut de Catalunya en Cornellá con la tranquilidad de haber cumplido dos de sus grandes retos: avanzar en el fin del terrorismo y la reforma estatutaria. En estos dos años además el Gobierno del PSOE ha emprendido una reforma legal en la equiparación de derechos de gran calado que ha contado con la oposición frontal y crispadora de la derecha política y de la caverna mediática.En Cornellá comenzó recordando a uno de los muchos socialistas asesinados por ETA: “Dediquémosle la paz a él y a quienes como él han dado la vida por la paz y la libertad”. No está mal recordar que fueron muchos los socialistas que dieron su vida; también murieron militares, agentes de la Guardia Civil, de la Policía Nacional, guardaespaldas, magistrados, y ciudadanos que nada representaban en el escenario político español o vasco. Gente que simplemente pasaba por el lugar cuando se producía un atentado.
Algunas de las víctimas estaban muy implicadas, en buscar cauces para acabar con el horror por medio de la palabra, del entendimiento. No, no está mal recordar a quienes murieron, como Ernest Lluch, porque oyendo a algunos parece que solo ellos pusieron los muertos. Algo semejante ocurre con las víctimas y sus asociaciones; las únicas víctimas son las que defienden las tesis más radicalizada, tal es así que la Comunidad de Madrid que preside Aguirre olvida a alguna asociación de víctimas por no hacer el juego que ella desearía.
Por ello, recordado que hubo victimas de muy diferentes espectros, es preciso añadir que no se puede utilizar otra vez a las victimas; hubo un tiempo en el que en algunos sectores se comentaba aquel fatídico y espeluznante algo habrán hecho para justificar el terror. No se puede incidir en diferenciar unas víctimas de otras, menos aún para enfrentarlas y enfrentarnos. El respeto, la solidaridad y la comprensión no puede confundirse con el anhelo de algunos de erigirse en líderes y elementos activos del proceso de paz que parece se abre. Zapatero ha emprendido un camino con la virulenta oposición de sectores muy concretos y conocidos que tendrán que asumir el papel determinante del Presidente ante la constatación de los hechos. Sólo confiar que la derecha parlamentaria se aleje de esos sectores ultramontanos que persisten en la violencia verbal al no soportar la posibilidad que ZP demuestre, como viene demostrando su capacidad de liderazgo y sensatez y que además lo demuestre con los buenos modales y el talante con el que ejerció la oposición.
Por todo lo que hs hecho, por cómo lo has hecho, lo dicho; ¡gacias!





