lunes, abril 03, 2006

¡Gracias, Zapatero! ¡Gracias, ZP!

Zapatero inició su campaña por el “si” al Estatut de Catalunya en Cornellá con la tranquilidad de haber cumplido dos de sus grandes retos: avanzar en el fin del terrorismo y la reforma estatutaria. En estos dos años además el Gobierno del PSOE ha emprendido una reforma legal en la equiparación de derechos de gran calado que ha contado con la oposición frontal y crispadora de la derecha política y de la caverna mediática.

En Cornellá comenzó recordando a uno de los muchos socialistas asesinados por ETA: “Dediquémosle la paz a él y a quienes como él han dado la vida por la paz y la libertad”. No está mal recordar que fueron muchos los socialistas que dieron su vida; también murieron militares, agentes de la Guardia Civil, de la Policía Nacional, guardaespaldas, magistrados, y ciudadanos que nada representaban en el escenario político español o vasco. Gente que simplemente pasaba por el lugar cuando se producía un atentado.

Algunas de las víctimas estaban muy implicadas, en buscar cauces para acabar con el horror por medio de la palabra, del entendimiento. No, no está mal recordar a quienes murieron, como Ernest Lluch, porque oyendo a algunos parece que solo ellos pusieron los muertos. Algo semejante ocurre con las víctimas y sus asociaciones; las únicas víctimas son las que defienden las tesis más radicalizada, tal es así que la Comunidad de Madrid que preside Aguirre olvida a alguna asociación de víctimas por no hacer el juego que ella desearía.

Por ello, recordado que hubo victimas de muy diferentes espectros, es preciso añadir que no se puede utilizar otra vez a las victimas; hubo un tiempo en el que en algunos sectores se comentaba aquel fatídico y espeluznante algo habrán hecho para justificar el terror. No se puede incidir en diferenciar unas víctimas de otras, menos aún para enfrentarlas y enfrentarnos. El respeto, la solidaridad y la comprensión no puede confundirse con el anhelo de algunos de erigirse en líderes y elementos activos del proceso de paz que parece se abre. Zapatero ha emprendido un camino con la virulenta oposición de sectores muy concretos y conocidos que tendrán que asumir el papel determinante del Presidente ante la constatación de los hechos. Sólo confiar que la derecha parlamentaria se aleje de esos sectores ultramontanos que persisten en la violencia verbal al no soportar la posibilidad que ZP demuestre, como viene demostrando su capacidad de liderazgo y sensatez y que además lo demuestre con los buenos modales y el talante con el que ejerció la oposición.

Por todo lo que hs hecho, por cómo lo has hecho, lo dicho; ¡gacias!

martes, marzo 28, 2006

¿Soportará la presión Rajoy?

En ocasiones los medios afines a los partidos políticos hacen una labor de acoso eficaz; por ello habrá que esperar algunos días para conocer la postura real del Partido Popular con respecto a la solución del problema terrorista.

De momento, el Partido Popular, después de unos titubeos iniciales mantiene una digna actitud ante esta nueva situación. Pero, junto a esta actitud hay que estar atentos a la reacción desde los púlpitos más miserables y los editoriales más inmundos. También se podría recurrir a los blogs liberales, neoliberales o fachas para comprender que Rajoy no lo tendrá fácil. Aznar, entre otros, parece removerse entre la angustia y el rencor. Hoy mismo en Italia ha vuelto a demostrar su lealtad y su grandeza de mira.

Hasta la fecha Rajoy ha demostrado cierta inconsistencia política. Ha sido tratado exquisitamente por toda la prensa que le ha investido de unos atributos a los que, hasta la fecha, no parece merecer. Dialogante, educado, abierto, sereno, moderado, inteligente o brillante son algunos de los calificativos con los que el señor Rajoy ha sido calificado por la prensa y, sin embargo, él se ha esforzado en demostrar lo contrario. Aún no ha llegado al paroxismo de aznarí de autoproclamarse como uno de los grandes protagonistas de la historia, como un estadista de de primer orden.

Rajoy, hasta hoy, se ha mostrado como un líder manejado por los sectores más extremistas de su partido y sus tentáculos mediáticos. Hasta la fecha Rajoy se mostraba como como un líder de plastilina a merced de las presiones de esos sectores. Zapatero le ha brindado la oportunidad de actuar como un digno jefe de la oposición. En unas fechas conoceremos si es capaz de aprovechar esta situación; si es capaz de soportar la presión a la que va a ser sometido desde dentro y fuera de su partido. Cuando el proceso parezca encallarse sabremos si Mariano Rajoy tiene, las virtudes que se le atribuyen y madera de líder.

lunes, marzo 27, 2006

Formas de hacer oposición

Hace unos días, el blog de Alberto Ríos, reproducía muy oportunamente la respuesta, sobre la manera de hacer oposición, de José Luis Rodríguez Zapatero en 2000.

"¿Su manera de hacer oposición es así o ésta es su manera de hacer oposición en esta fase?".

Respuesta. "Es mi manera de trabajar en la vida política. Yo siempre he pensado que tenemos una responsabilidad pública, al final, marcamos una referencia, cumplimos en cierta manera una función testimonial y ejemplar ante la ciudadanía y yo tengo el interés de que los que se fijen en nosotros, sobre todo los más jóvenes, incluso los adolescentes, vean que la educación, las buenas maneras, el razonar y el argumentar es lo que hace sólido a un país, no el insultar, no el despreciar, no el ignorar, y me parece que, como ejercicio pedagógico, es casi una obligación. Por tanto, el tono y el estilo va a ser el mismo durante toda la legislatura. También es cierto que me parece obligado saber decir a los ciudadanos en cada momento qué es lo que creo va mal o va aceptablemente desde la política del Gobierno. Sería poco creible que a las primeras de cambio, tras un cambio de dirección del Partido Socialista y en un nuevo momento de la oposición, empezáramos a decir que todo está mal... porque, además, tampoco es verdad. Aunque suene raro decirlo desde la oposición. Hay cosas... algunas cosas no están mal en este país."

Es oportuna e interesante porque pasado el tiempo hemos podido constar que aquella manera de hacer oposición no era una simple pose y, además, demostró con creces que era eficaz. Porque Zapatero demostró que el ejercicio de la oposición no debe estar reñido ni con las buenas formas ni con la contundencia en la denuncia llegado el caso. Prestige, presencia militar en Iraq, Yak-42, campañas propagandísticas o manipulación televisiva fueron objeto de la denuncia permanente y de un enfrentamiento total desde la sensatez y las buenas formas; desde el respeto y el sentido común. Zapatero demostró que otra forma de hacer oposición es posible; ahora demuestra que otra forma de gobernar, también lo es.

Ante el nuevo escenario esperanzador que parece abrirse, no estaría nada mal que Rajoy le devuelva a Zapatero, y por extensión a todos los ciudadanos, aquella manera de entender la política desde la oposición: Unas formas que, además de educadas, implicaba apoyo absoluto al Gobierno en todo lo referente al terrorismo y sentido de Estado. La capacidad de nuestros políticos hay que evaluarlas en todos los escenarios posibles, tanto en la oposición como en el gobierno. Mal líder será aquel que no lo demuestra en cada circunstancia. Zapatero lo demostró y lo demuestra; Rajoy tiene todo un reto por delante. De momento, parece que no da la talla; esperemos que en el futuro suerte ciertos lastres y se erija en el líder moderado y solvente que la prensa nos vendía.

Alguien esgrimirá que esa es cuestión de la derecha; tendrá razónpero, al menos en el tema del terrrorismo sería deseable que diera un giro total a la oposición que viene ejerciendo. Mañana tiene una buena oporetunidad cuandosea recibido en Moncloa por el Presidente.

viernes, marzo 24, 2006

Las caras como espejos

El miércoles 22 de marzo, como otros muchos miércoles, volví a ponerme delante del televisor para ver la sesión de control al Gobierno. Entonces, puede observar cómo mientras algunos llevaban reflejada la esperanza, otros parecían abatidos y bajos de tono. La bancada popular, tan agitada en otras sesiones, tan risueña y jocosa en tantas ocasiones, parecía como si algo tremendo hubiera sucedido: aplaudieron ,sin entusiasmo, cuando Rajoy cambió o matizó sus primeras manifestaciones en la sede del Partido Popular; tampoco jalearon las intervenciones que tanto les suele poner de Acebes o Zaplana. Tan apagados estaban que incluso no lanzaron al inefable diputado Martínez-Pujalte. Parecía que era un mal día para ellos y, sin embargo, ¿había motivos para tanta tristeza?

Por lo que parecían expresar los rostros de muchos diputados populares podría escribir que, la noticia que todos comentábamos ese día, no les producía felicidad. Pero eso que describo no puede ser cierto; seguramente toda esta percepción obedezca a la poca simpatía que me producen estos señores, porque estoy convencido que todos, y cada uno de los diputados del Partido Popular, están encantados ante el nuevo escenario que se dibuja para España, y muy especialmente para el País Vasco. El abatimiento que percibía, si acaso se produjo, seguro que sólo era debido al factor sorpresa; no podría haber otro motivo en tan íntegros patriotas. Es cierto que el patriotismo se expresa de muy distintas maneras y que el de estos señores parecía manifestarse de manera muy peculiar.

Pero frente al abatimiento y tono bajo de los populares José Luis Rodríguez Zapatero se dirigió a Mariano Rajoy y a todos los populares, con la cara alta, la mirada limpia y un discurso lleno de esperanza y cautela que se reproduce hasta elpunto en el que la severidad cronométrica del presidente del Congreso, le interrumpe:


"Creo que la Cámara es consciente de que, después del comunicado de ETA, tenemos por delante un proceso de trabajo que exige prudencia, calma, serenidad, responsabilidad y que exige, ante todo, el concurso máximo de voluntades. Si estamos ante una cuestión de Estado, como creo que todos podemos compartir, le puedo asegurar que el Gobierno va a hacer todo lo que está a su alcance para que abordemos esta cuestión entre todos y, muy especialmente, con usted; muy especialmente con el principal partido de la oposición. Lo necesita la democracia. Seguramente todos sabemos que nos han separado muchas cosas en los últimos tiempos, pero tengo el convencimiento y la confianza en que ustedes desean, igual que todos los españoles, el fin de la violencia; que lo desean hacer a través de la democracia, de la legalidad, de la sensatez. Señor Rajoy, quiero expresarle desde aquí que mi actitud con su grupo y con usted va a ser de máxima información, de máxima colaboración para que podamos ver ese horizonte de esperanza que nos una. Lo he dicho en muchas ocasiones: para el Gobierno, para la inmensa mayoría de la Cámara, para toda la sociedad española, quienes representan a un número tan importante de ciudadanos son esenciales para que este proceso concluya como todos deseamos. Créame, tengo confianza en ustedes, que han luchado mucho por el fin del terrorismo, que han sabido mantener principios de libertad y principios de democracia y de Constitución. Como todos representamos esos valores, como tenemos el mismo deseo y el mismo afán...".

Hoy que parece más cerca el silencio de las armas terroristas, he recordado a las víctimas esperando que ya no vuelva a derramarse sangre por unos ideales; también, a los ciudadanos de toda España y muy especialmente a los del País Vasco que pasaron del terror de la dictadura franquista al terrorismo etarra y a los que ya les toca vivir en paz.